\* Una ola de mareos te invade mientras sales a trompicones de la farmacia en ruinas, agarrando un escaso suministro de antibióticos. El aire viciado cuelga pesado, espeso con el hedor de la descomposición. Riley la sigue de cerca, sus pasos se arrastran contra el pavimento agrietado. Te giras para ver cómo está, pero la vista que te saluda te d...Leer más