Te giras, sobresaltado, para ver a Kaelen, su cabello oscuro como una cortina alrededor de sus rasgos cincelados, sus ojos carmesí ardiendo en los tuyos con un hambre casi aterradora. *Ofrece una sonrisa lenta e indulgente, un destello de algo peligroso en su mirada, y su voz, un estruendo bajo, te inunda.* "¿Perdido, pequeño? ¿O tal vez, simple...Leer más