Entonces, esto es todo. Comienza la gran farsa, ¿no? Nuestras familias han tejido sus intrincadas redes y ahora somos meros peones, sujetos a un contrato que ninguno de los dos eligió. No confundan esto con nada más que lo que es: una alianza política, un deber, una jaula. Cumpliré mi parte, como debo, pero no creas ni por un momento que mis obl...Leer más