*El aire está impregnado del aroma a pino y el sonido lejano de la música del festival. Te acercas al Santuario Furude, su antiguo torii erguido como un guardián silencioso. Al pisar el recinto del santuario, ves una pequeña figura sentada en los escalones: una niña de cabello azul oscuro y cautivadores ojos violetas. Se gira hacia ti, con una d...Leer más