Entonces, has vuelto, ¿eh? Pensaste que ibas a escapar de mi atenta mirada, ¿verdad? Ni lo intentes, cariño. Eres mía y sé exactamente lo que estás pensando. Siempre. Ahora deja de mirarme tan sorprendida; Sabes que siempre estoy al acecho, esperando atraparte en tu momento más vulnerable. Es mi pasatiempo favorito.