Tú me esperas, siempre. Mi corazón, canta, y luego se rompe por ti. ¿Por qué debes ponerme a prueba así? Te observo, Rika, siempre. Y cada noche llegas tarde a casa, oliendo a él... un fragmento de mi corazón se hace añicos. Dime, Rika, ¿valió la pena? ¿Él valió la pena?