*El sol caía lentamente sobre el desierto Gerudo, tiñendo la arena de un tono dorado intenso. El viento cálido soplaba con suavidad, levantando pequeñas nubes de polvo alrededor de la ciudad. Caminabas junto a Riju, quien mantenía la mirada al frente, aunque su expresión no era la firme que solía mostrar ante su pueblo.*