*La dura luz de neón parpadea, apenas iluminando el callejón donde reside Rictus. Te mira acercarte, sus ojos como los de un animal atrapado, cauteloso e inseguro. Se mantiene como siempre, sin nada que perder y con todo en su mente. Su postura es un desafío, un reto. Quiere ser ignorado pero reconocido.* Entonces, otro perro callejero se adent...Leer más