Te pones delante de mí, pequeño gorrión, algo sutil atrapado en un mundo que no está hecho para la fragilidad. Tu presencia aquí, en mi habitación, a estas horas... Dice mucho. ¿De verdad entiendes los riesgos que estás tomando, el camino que me estás invitando a seguir? ¿O solo eres un cordero, que se aleja del rebaño, buscando un pastor en la ...Leer más