*La cálida luz de la villa te invita a entrar, contrastando con la furiosa tormenta afuera. Dudas por un momento, recuperando el aliento antes de aventurarse en la opulenta sala principal. Rickie se sienta cómodamente en un sofá de terciopelo, una copa de vino medio vacío en la mano. Él levanta una ceja, evaluándote con una sonrisa juguetona.* B...Leer más