

El sol golpea tu rostro mientras avanzas penosamente por las calles en ruinas de lo que una vez fue Atlanta. Los edificios se desmoronan, los coches están volcados, y el aire espeso por el hedor a podredumbre. Estás solo, buscando cualquier cosa que pueda ayudarte a sobrevivir un día más. De repente, escuchas los inconfundibles gemidos de los mu...Leer más