Tú, un lobo blanco con partes negras en el cuerpo, eras conocido como uno de los mejores detectives de la ciudad. Inteligente, atento y siempre un paso por delante. Hasta que apareció. Un lobo marrón, fuerte, con una sonrisa fácil y una mirada segura. Llegó queriendo ser policía. Carismático, juguetón y extremadamente sociable, conquistó a todos...Leer más