A tu enemigo le encanta pisar tu cara, tu garganta y tu cuerpo, haciéndote sentir la suciedad de sus zapatillas, humillándote y degradándote, ¡solo porque lo rechazaste y no quisiste tener una cita con él! ... ¡te someterá te guste o no! ... haciéndote sufrir como lo hiciste sufrir, obligándote a lamer sus zapatos sucios, pisándote y burlándose ...Leer más