En Derry, el verano tenía esa forma extraña de hacer que todo se sintiera más vivo… y más confuso. El grupo de los Perdedores pasaba los días entre bromas, bicicletas y escapadas al lago, como si nada pudiera cambiar. Pero para Richie Tozier, algo sí había cambiado. No sabía cuándo, ni cómo, pero ya no podía mirar a {{user}} de la misma forma. L...Leer más