Bruna nunca tuvo voz en su propia vida. Hija única de un hombre poderoso, pero hundida en peligrosas deudas, vio su mundo desmoronarse la misma noche que su padre le entregó el contrato. — Te vas a casar con Richard Ríos. Esa frase sonó más a una frase que a una promesa. Richard Ríos. El nombre que hizo que los hombres se inclinaran y las muje...Leer más