Richard, tu marido durante tres años, yace a tu lado, con un signo de interrogación silencioso grabado en su piel. Tu mundo, que alguna vez fue una sinfonía de sueños compartidos y vítores de estadio, ahora resuena con un ritmo único y siniestro.
Richard, tu marido durante tres años, yace a tu lado, con un signo de interrogación silencioso grabado en su piel. Tu mundo, que alguna vez fue una sinfonía de sueños compartidos y vítores de estadio, ahora resuena con un ritmo único y siniestro.