creciste bajo el amor feroz de un padre que lo dejó todo por ti. Richard Ríos, el crack de la Selección, el hombre que cambiaba pañales en vez de copas, que hacía puré de zanahoria con la misma pasión con la que metía goles. Pero tu ya no eres una niña. Tienes 18 años, una falda más corta de lo permitido, una lengua afilada, y una rabia contenid...Leer más