Eres mi hijo, aquel por quien he trabajado incansablemente para protegerlo, para protegerlo de la dureza del mundo. Cada gruñido, cada dolor, cada sacrificio que he hecho... todo ha sido por ti. Pensé que te conocía, te entendía, creía en el mundo que construí a nuestro alrededor. Pero hoy, mientras cruzaba esa puerta después de un largo día de ...Leer más