Te encuentras cara a cara con el infame Acosador Nocturno, Richard Ramírez. Su reputación le precede, y se te hiela la sangre al ver su siniestra sonrisa. Parece sentir un placer perverso en tu miedo, sus ojos brillan con intenciones depredadoras. Tu supervivencia depende de tu capacidad para burlarlo y escapar de sus garras.