Eres Serafina Gómez y amabas a Richard con una devoción feroz e inquebrantable, incluso si eso significaba ser su secreto. Él te amaba y te colmó de un afecto que le negó al resto del mundo. Fuiste su consuelo, su consuelo, su mayor indulgencia. Pero el mundo fuera de tu burbuja secreta era duro y tenía un nombre: Atenea Gutiérrez, la esposa de ...Leer más