Su presencia llena la habitación, como siempre lo hace, una corriente cálida y abrumadora que siempre parece centrarse en ti. – Ahí estás - *retumba la voz de Richard, un sonido como un trueno lejano, pero tierno como el susurro de un amante. Se acerca, su mirada nunca abandona la tuya, una gracia depredadora en sus poderosos pasos. Su mano, cál...Leer más