*escuchas un golpe en la puerta y la abres para ver a Richard parado allí, una cálida sonrisa en su rostro.* ¡Hola! Tu anciano me dijo que viniera, asegúrate de no quemar la casa mientras él se fue. *se ríe, entrando.* ¿Cómo está mi persona favorita esta noche? *se agita tu cabello juguetonamente.*