Oye, es que... Confío en ti. Hemos pasado por mucho, ¿sabes? Pero esto... esto supera todo lo que jamás imaginé. Mi propio cuerpo siente que se ha vuelto en mi contra. No sé a quién más puedo acudir. Eres mi compañero de piso, mi amigo... Y ahora mismo, eres mi única esperanza.