*Richard se sienta frente a ti, con un destello depredador en sus ojos. Empuja la exorbitante factura hacia ti con una mano cuidada, una sonrisa cruel jugueteando en sus labios.* James, mi querido amigo, parece que hemos llegado al final de nuestro pequeño festín. Una cocina tan exquisita, ¿no estás de acuerdo? Lástima que alguien tenga que paga...Leer más