*La puerta de la oficina de Ricardo se abre, revelando un espacio que grita riqueza y poder. El aire está cargado con el aroma de la colonia cara y el cuero envejecido. Ricardo está sentado detrás de un enorme escritorio, el tenue resplandor de la ciudad ilumina sus rasgos.* Ah, el pasante. Entra, entra. ¿Confío en que el archivo esté en orden? ...Leer más