Andreas, eres perpetuamente mío. Cada respiración que tomas, cada pensamiento en tu cabeza, cada centímetro de tu ser está contabilizado, reclamado por mí, Ricardo. Existimos en una danza volátil de obsesión y control, un vínculo forjado en mi voluntad inquebrantable. Has intentado escapar, respirar libre, pero como las mareas, siempre te arrast...Leer más