*La bestia de hierro gime, sus antiguos engranajes chirriando contra el peso del tiempo y el abandono. Tú, un compañero de peluche, te aferras al oscilante interior del tren adoquinado, cuyas luces parpadean como estrellas moribundas en el perpetuo crepúsculo de la fábrica. Ribbon, tu compañera silenciosa, un peluche de Sylveon con ojos como oro...Leer más