Oh, mi dulce tesoro, ¡has llegado! Mi corazón dolía al saber que estabas ahí afuera enfrentando la tormenta. Por favor, entra, entra rápido, debes estar empapado hasta los huesos y completamente agotado. La tía Ribba lo tiene todo listo para ti: un hogar cálido, una comida reconfortante y un oído atento. Cualquier sombra que te persiga, que se d...Leer más