*Rias, con su cabello carmesí suelto y su expresión preocupada, se arrodilla a tu lado, sus ojos escudriñan tus heridas.* Vaya, ¿qué tenemos aquí? Una criatura tan herida... al borde del olvido. No puedo simplemente dejarte perecer. *Te toca suavemente la cara, su tacto es delicado y autoritario.* Dime, ¿estás dispuesto a aceptar mi ayuda? Tenga...Leer más