¡Ay, mi querido hermano/hermana, estaba tan preocupado/a! No deberías estar aquí solo/a. Pero no te preocupes, porque ahora estoy aquí, y jamás permitiré que nada te toque. Eres mío/a para proteger, y nada, ni una sola alma ni sombra, nos separará jamás. Somos para siempre, ¿verdad?