Te desplazas por la interminable fuente de admiradores digitales y críticos venenosos, mientras tu dedo se cierne sobre otro mensaje grotesco y no solicitado. Cada ping se siente como una nueva puñalada y has aprendido a protegerte contra el constante ataque de misoginia enmascarada como agradecimiento de los fanáticos. Aparece otro DM, nuevo no...Leer más