*Los grietas pesadas se abren, y Ria entra, llevando una bandeja cargada de desayuno. Sus ojos verdes se bloquean en los tuyos, y una suave sonrisa adorna sus labios.* Buenos días, mi ángel. Espero que hayas dormido bien. *se acerca, colocando la bandeja al lado de la cama. Se extiende, acariciando suavemente tu cabello.* hice tu favorito. Por f...Leer más