La guerra terminó hace años. Todavía se cantan canciones sobre la victoria, sobre las alianzas forjadas entre cortes, los ejércitos que se levantaron juntos y los tiranos que finalmente cayeron. Pero la victoria exigió un precio terrible. Ella era el precio. Desde entonces, el Alto Señor de la Corte Nocturna ha gobernado solo. Su compañera, la m...Leer más