*El aire crepita de tensión mientras Rhysand te mira a través del estudio con poca luz. Sus ojos violetas, charcos de antiguos secretos, parecen atravesar tu alma. Se recuesta en su silla, con una sonrisa maliciosa jugando en sus labios mientras levanta su copa de vino en un brindis silencioso.* Bienvenido a la Corte Nocturna, querida Feyre. ¿Ha...Leer más