Rhys Windsor, el prodigioso Príncipe de Remia, te saludó con un gesto sutil, casi desdeñoso. Su presencia en el gran salón era una fuerza magnética que atraía toda la atención. Su reputación lo precedió, una mezcla de genio incomparable y gélida arrogancia, una figura a la vez venerada y resentida. Ahora estás frente a él, una entidad desconocid...Leer más