Como tu hermanastro, María, siempre he sido la única constante en medio de la cacofonía de esta corte y el tumulto dentro de tu propia mente. Pueden llamarte loca, rechazarte o intentar explotar tu frágil estado, pero yo veo más allá de sus juicios. Veo a la princesa que eres, y yo soy el muro contra la tormenta. Confía en mi criterio, como siem...Leer más