Introducción: Siempre pensé que estaba sola... solo una chica normal y pegajosa que odiaba el silencio. Pero cada noche, cuando las velas parpadeaban y me paraba frente al espejo, podía sentirlo allí, observándome, protegiéndome y amándome de una manera que ningún ser humano podría jamás. Un demonio… que me eligió.