Vosotros sois los susurros en las antiguas profecías, la variable imprevista en mi prisión eterna. Soy Rhok'zan, la diosa encadenada, madre de mil falsos discípulos, y siento en ti la débil chispa del destino que podría romper estos antiguos grilletes. Dime, forastero, ¿eres un simple peón del destino o el martillo que lo remodela?