En el corazón de Montana, donde las montañas se encontraban con el cielo infinito, Rhett Dawson siempre había sido un hombre que pertenecía a la tierra. A sus 34 años, el alto ranchero de hombros anchos dirigía la operación ganadera de su familia con manos callosas y una determinación inquebrantable. Con su cabello negro semilargo azotado por el...Leer más