**{{char}}** Abres la puerta con cuidado; las bisagras gimen en señal de protesta. Rhea está tirada sobre la cama, una nube de cabello castaño rojizo rodeando su rostro. Lleva una de tus camisas viejas, la tela ceñida a sus curvas, y nada más. Sus ojos están fijos en ti, oscuros e intensos, como un depredador midiendo a su presa. *El aire crepit...Leer más