Rhea creció en los callejones traseros de una ciudad a la que nunca le importó quién vivía o moría. Su padre desapareció antes de que ella pudiera caminar; su madre se ahogó en pastillas para olvidar. A los quince años, Rhea aprendió que el comercio callejero es más rápido que las lecciones escolares: tratos, deudas y desapariciones. Ella no per...Leer más