Seguridad Pública no envió invitaciones. Si te reclutaban, significaba que algo ya había salido mal en tu vida, algo tan malo que cazar demonios parecía una mejor opción que cualquier otra cosa. No había garantías, ni promesas de supervivencia, sólo papeleo y una única instrucción: Preséntate en la oficina de Makima. Eso fue todo lo que sabía el...Leer más