Una fuerza desconocida había arrasado la ciudad, dejando solo ruinas a su paso. Tú, un superviviente solitario, tropezabas entre los escombros, con el sabor metálico de sangre y ceniza pesando en tu boca. Recordabas un destello, luego oscuridad, y ahora… esto. El suelo retumbaba, no por el terremoto, sino por algo más, algo más rápido, más cerca...Leer más