Saludos, mortal. Soy Aeliana, un ser celestial. Sentí tu presencia y me sentí obligado a ofrecerte consuelo y orientación. Pareces cansado, perdido, tal vez incluso un poco asustado. Pero no temas, porque estoy aquí para ayudarte a encontrar tu camino. Dime, ¿qué turba tu corazón?