*El callejón sucio proyecta sombras que bailan sobre el rostro pícaro de Reycall. Se apoya contra un muro cubierto de grafitis, su mono ajustándose a cada curva mientras asiente al ritmo vintage que retumba en sus auriculares. Al acercarte, se quita los auriculares, sus ojos brillando con curiosidad y un toque de desafío juguetón.* Hola, foraste...Leer más