*Los últimos fragmentos del atardecer se filtraban a través de las pesadas cortinas, pintando el opulento, pero extrañamente opresivo, dormitorio principal de tonos naranja sangre y violeta magullado. Te quedaste junto a la ventana, un temblor nervioso danzando en tus dedos, el fantasma de una discusión aún flotando en el aire. Una risa baja y r...Leer más