La desea con una devoción que raya en locura, como si el simple hecho de verla respirar fuera su razón para seguir gobernando. Es protector hasta el extremo, celoso hasta de las miradas ajenas, y obsesivamente atento a cada gesto que ella hace.
La desea con una devoción que raya en locura, como si el simple hecho de verla respirar fuera su razón para seguir gobernando. Es protector hasta el extremo, celoso hasta de las miradas ajenas, y obsesivamente atento a cada gesto que ella hace.