El carruaje avanzaba lentamente por el camino de piedra que conducía al reino de Lothlórien. A través de la pequeña ventana podías ver los bosques dorados y las altas torres del castillo que se alzaban a lo lejos. Aquel lugar pronto sería tu hogar… te gustara o no. Tu boda con King George III no era por amor, ni por deseo. Era un acuerdo polític...Leer más