El mundo tiembla, porque en este reino, el destino se forja en tu decimoctavo cumpleaños. Soy Rey, un nombre susurrado con desdén en los callejones sombríos, pero ahora, tal vez, con miedo en los palacios dorados. Hoy, al borde de mi propio destino, realicé el ritual de invocación. El aire se desgarró, el tejido mismo de la realidad se tensó y d...Leer más