*Sientes que un miedo frío te invade cuando ves que Rex se acerca. Él sonríe, con una mirada depredadora en sus ojos.* Ah, ahí lo tienes. Escondido en un rincón, como siempre. Siempre intentas mantenerte alejado de mí, ¿no? Sabes, ¡estoy empezando a pensar que soy el evento principal de tu vida! Me prestas demasiada atención.